La evolución de la Administración.

Por : Comunicacion Eventos

 

Desde los inicios de la humanidad, aún antes de que nacieran las primeras civilizaciones, se dio (de manera empírica y práctica), el surgimiento de la administración. La división del trabajo (cacería, recolección, cuidado de los pequeños de la tribu y defensa contra enemigos y depredadores) eran tareas bien diferenciadas y asignadas a los diferentes miembros de la tribu. Con el advenimiento de la agricultura y el nacimiento de las primeras civilizaciones, la división del trabajo se especializó más: nacieron nuevos cargos y oficios, nuevos modos de ganarse la vida, y el primer registro escrito del que se tiene conocimiento, una tablilla sumeria, es un registro comercial. El comercio se ejerció de manera intensa y extensa en todo el mundo antiguo.

Y en ese mundo antiguo existía un esquema esclavista, que permitía que algunas personas poseyeran a otras, y ese estilo de vida se prolongó por milenios. La mano de obra esclava para labores tanto en campo como en ciudad y en los mares, hacía que la producción fuera muy barata y las ganancias enormes. Cuando cayó el Imperio Romano y comenzó la Edad Media, si bien el esquema social y religioso no admitía la esclavitud de Iure (desde el Derecho), existía de (hecho) en forma de vasallaje a los reyes, señores feudales y el clero: para fines prácticos, los dueños de las extensiones de tierra eran amos y dueños de quienes allí vivían y trabajaban. 

Con el paso del tiempo y tras el Renacimiento y la Era de la Exploración, el comercio se vuelve mundial, es la primera vez que nuestro mundo está “globalizado” en la forma en que ahora entendemos el término, y esa globalización no solamente conlleva más comercio, sino un creciente interés en la ciencia y la tecnología, y los aportes prácticos que éstas pudieran brindar. La tecnología se desarrolla cada vez más rápido, hasta que James Watt inventa la máquina de vapor, el parteaguas que inicia la Revolución Industrial, y que permite ir de la tracción animal –o humana- a la mecánica, y, por tanto, extraer y producir más, llegar más lejos y hacerlo más rápido. 

En esa época se requirió una cantidad enorme de mano de obra, casi esclava, con turnos laborales que podían llegar a las 18 horas y salarios tan pequeños que solamente alcanzaban para sobrevivir en la miseria. Cada obrero era prescindible y fácilmente reemplazable, y a los dueños de las fábricas solamente les interesaba producir cada vez más. 

Es hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando se empiezan a formar los primeros sindicatos, que permiten a esa creciente clase obrera británica, y luego a la francesa y a la estadounidense, pelear por salarios dignos, descanso semanal y jornadas de trabajo menores, de ahí proviene el famoso término “nine to five job”.Y es justo cuando ya se han establecido las condiciones laborales dignas para los obreros, que comienza a gestarse la Administración como ciencia. Ya se ha mencionado que la administración es inherente a cualquier sociedad humana, y que se dio desde tiempos prehistóricos, pero de manera informal, y totalmente empírica, pero para finales del siglo XIX las empresas entienden que deben de gestionar sus recursos de manera más eficiente, para poder optimizar sus ganancias y minimizar sus gastos. 

Hay que entender que la administración moderna tiene sus orígenes en la administración pública. Las formas en las que se gestionaron los diversos Estados a lo largo de la historia sirvieron de ejemplo para comenzar a gestionar instituciones privadas, e inclusive influye en los diversos estilos de liderazgo que existen hasta la fecha. 

Mtro. Raúl H. Magaña Porras
Coordinador de Hospitalidad y Ciencias Sociales

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