Factores asociados con la nutrición enteral 

Por : Comunicacion Eventos

 

Introducción 

 

La desnutrición que se genera por la enfermedad crítica aguda se asocia por el hipercatabolismo y el retraso de nutrientes se ve asociada por un mal diagnóstico en los pacientes con nutrición enteral (Casaer MP, 2014; Alkhawaja S et al., 2015). 

La nutrición enteral precoz se ha relacionado con mejor tolerancia a la dieta, menor disfunción de barrera intestinal y disminución de días de ventilación mecánica (Fernández-Ortega JF et al., 2011), por tal motivo se asocian a buenos resultados funcionales del intestino que mejoran el diagnóstico del paciente que esta críticamente enfermo (Doig GS et al., 2015; Li B et al., 2010). 

La nutrición enteral precoz disminuye las complicaciones sépticas y dan mejora a una buena cicatrización de heridas, al mismo tiempo se reducen los costos hospitalarios (Lavrentieva A et al., 2014). Uno de los beneficios que son adicionales a mantener la función de barrera intestinal (Liu H et al., 2012) es mantener una buenas composición y distribución de la microbiota intestinal normal como un fenómeno de reducción de translocación bacteriana (Li JY et al., 2013). 

En un estudio sobre la prevalencia de la interacción fármaco-nutrición enteral en una unidad de cuidados intensivos brasileña, (Reis A et al., 2014) encontraron que el 29 % de los pacientes hospitalizados recibieron NE. Un estudio previo de nuestro grupo (Batassini É & Beghetto MG 2019). 

Además, se sabe poco sobre las condiciones que facilitan o dificultan el uso de la nutrición enteral, es decir, que determinan si esta terapia es adecuada para algunos pacientes, pero no para otros. Algunos autores han tratado de explicar esto. Patel et al., 2019, en un ensayo clínico piloto de fase 3 unicéntrico, reclutaron a 31 pacientes que estaban en ventilación mecánica y tenían shock séptico (usando vasopresores), comparando pacientes con nutrición enteral temprana versus aquellos que no la recibieron. No se identificaron diferencias entre los grupos en cuanto a las características clínicas basales salvo la edad (años), que La nutrición enteral domiciliaria, es una forma de tratamiento nutricional. Gracias al desarrollo de las técnicas de nutrición enteral y dependiendo de la patología que el paciente presente aunado a esto no es necesario que un paciente permanezca ingresado en la unidad de cuidados intensivos del hospital donde esté apartado de su ámbito familiar una vez estabilizada su enfermedad, con el gasto de recursos sanitarios que ello supone, por la mera necesidad de recibir soporte nutricional a través de una sonda de alimentación (C. Puiggròs et al., 2009). 

La nutrición enteral tardía, es aquella que inicia después de las 48 horas del ingreso a la unidad de cuidados intensivos y poco se ha estudiado sobre factores asociados a su indicación (Canarie MF et al., 2015). En pacientes críticos, el no iniciar el apoyo nutricional adecuado y de forma precoz, puede retrasar la rehabilitación de un posible estado de desnutrición nosocomial (Sungur G et al., 2015)

Conclusión 

La nutrición enteral precoz ofrece varios beneficios en los resultados clínicos en los pacientes críticos a diferencia de la NE tardía. Rupert et al., 2021, encontraron recientemente en una cohorte retrospectiva de una unidad de cuidado intensivo durante un periodo de 9 años, que la nutrición enteral precoz fue entregada al 79% y la nutrición enteral tardía en el 21% de los pacientes que cumplieron sus criterios de selección, siendo el uso de vasopresores un factor asociado a la nutrición enteral tardía. También encontramos que los trastornos de la motilidad gastrointestinal son extremadamente comunes en pacientes críticos, siendo los más frecuentes el estreñimiento y la distensión abdominal. Aunque ya se sabe que el uso de la nutrición enteral está más relacionado con pacientes con afectación neurológica, ya que tienen mayor riesgo de disfagia (Galovic M el tal., 2029), no se diseñó ningún estudio con el objetivo directo de evaluar las condiciones asociadas a la nutrición enteral.

Asimismo, la prolongación y falta de resolución de las condiciones neurológicas en pacientes críticos requiere que estos pacientes se conviertan en usuarios recurrentes de nutrición enteral (Stavroulakis T & McDermott CJ 2016). Así, comprobamos que el uso previo de alimentación por sonda enteral era una condición frecuentemente asociada a la nutrición enteral en nuestra cohorte.

 

Referencias 

Alkhawaja S, Martin C, Butler RJ, Gwadry-Sridhar F. 2015 Post-pyloric versus gastric tube feeding for preventing pneumonia and improving nutritional outcomes in critically ill adults. Cochrane Database Syst Rev. (8):CD008875. doi: 10.1002/14651858.CD008875.pub2.

Batassini É, Beghetto MG. 2019. Estreñimiento en una cohorte prospectiva en pacientes críticos adultos: ¿Cuánto ocurre y por qué? Enfermería Intensiva 30(3):127-34. DOI: 10.1016/j.enfie.2018.08.001

Batassini É, Assis M. C. S. D, Sousa, G. P. D, Beghetto M. G. 2021. Factores asociados con la nutrición enteral y la incidencia de trastornos gastrointestinales en una cohorte de enfermos críticos adultos. Nutrición Hospitalaria, 38(3), 429-435.

Casaer MP & Van den Berghe G. 2014. Nutrition in the acute phase of critical illness. N Engl J Med. 370(13):1227-36. doi: 10.1056/NEJMra1304623.

Doig GS, Heighes PT, Simpson F, Sweetman EA, Davies AR. 2009 Early enteral nutrition, provided within 24 h of injury or intensive care unit admission, significantly reduces mortality in critically ill patients: a meta-analysis of randomised controlled trials. Intensive Care Med, 35(12):2018-27. doi: 

Lavrentieva A, Kontakiotis T, Bitzani M. 2014. Enteral nutrition intolerance in critically ill septic burn patients. J Burn Care Res. 35(4):313-8. doi: 10.1097/BCR.0b013e3182a22403.

Li B, Liu HY, Guo SH, Sun P, Gong FM, Jia BQ. 2015. Impact of early postoperative enteral nutrition on clinical outcomes in patients with gastric cancer. Genet Mol Res. 14(2):7136-41. doi: 10.4238/2015.June.29.7.

Li JY, Yu T, Chen GC, Yuan YH, Zhong W, Zhao LN. 2013. Enteral nutrition within 48 hours of admission improves clinical outcomes of acute pancreatitis by reducing complications: a meta-analysis. PLoS One. 8(6):e64926. doi: 10.1371/journal.pone.0064926.

Liu H, Ling W, Shen ZY, Jin X, Cao H. 2012. Clinical application of immune-enhanced enteral nutrition in patients with advanced gastric cancer after total gastrectomy. J Dig Dis. 13(8):401-6. doi: 10.1111/j.1751-2980.2012.00596.x.

Reis AMM, Carvalho REFL de, Faria LMP de, Oliveira RC de, Zago KS de A, Cavelagna MF. 2014. Prevalencia y significado clínico de interacciones fármaco-nutrición enteral en Unidades de Cuidados Intensivos. Rev Bras Enferm, 67(1):85-90. DOI:10.5935/0034-7167.20140011 

Rhodes A, Evans LE, Alhazzani W, Levy MM, Antonelli M, Ferrer R. 2017. Surviving Sepsis Campaign: International Guidelines for Management of Sepsis and Septic Shock: 2016. Intensive Care Med. 43(3):304-377. doi: 10.1007/s00134-017-4683-6.

Rubinsky MD & Clark AP. 2012. Early enteral nutrition in critically ill patients. 

 

Luis Felipe Candia Sánchez
Coordinador de nutrición y psicología.

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