La productividad de las empresas y los salarios de los trabajadores

Por : Comunicacion Eventos

 

Mtro Angel Benavides Camarillo
Dir.Académica
Emprendedores

La teoría microeconómica estándar afirma que no. Las empresas carecen de poder para fijar los salarios cuando los mercados son perfectamente competitivos. Lo único que pueden hacer es contratar a los trabajadores que necesitan para cada tipo de trabajo con su respectivo salario de mercado. Es evidente que esta visión está reñida con la percepción que tiene la gente. Algunas empresas pagan salarios más altos que otras. En algunos casos, las diferencias de salario parecen compensar las condiciones del trabajo. Puede que las empresas que funcionan en entornos riesgosos, o donde los trabajadores tienen que permanecer de pie durante largas horas, por ejemplo, tengan que pagar salarios más altos para atraer a los trabajadores. Otras empresas sencillamente parecen ser mejores para los trabajadores porque pagan salarios más altos e incluso ofrecen otras ventajas atractivas.

Desde luego, numerosas corrientes de la teoría económica moderna predicen diferencias de salario entre diferentes empresas para trabajadores idénticos. Su punto de partida es que buscar un empleo es una actividad costosa. Los trabajadores tienen que consultar a los amigos y la familia acerca de posibles vacantes, buscar vacantes en Internet, enviar currículums y participar en numerosas rondas de entrevistas. El proceso también es costoso para las empresas, que tienen que anunciar sus vacantes, procesarlas, entrevistar a los candidatos, reunirse para calificarlos y proceder a la selección. Esto requiere tiempo y cuesta dinero. Los costos implican que cuando un candidato llega a la etapa final, ambas partes tienen que decidir si continúan buscando alternativas o si llegan a un acuerdo.

Los trabajadores están dispuestos a aceptar un salario mínimo, denominado salario de reserva. Por debajo de eso, les conviene más rechazar el empleo y seguir buscando. Desde el punto de vista de las empresas, el valor de la correspondencia entre trabajador y salario depende de las expectativas de las ganancias. Éstas, a su vez, dependen de la evolución de la productividad, de lo atractivo que sean para el público sus bienes y servicios, y otros costos que incluyen los costos laborales. Dependiendo de su poder de negociación relativo, el trabajador y la empresa negociarán los salarios y otras condiciones del empleo. Estos costos de búsqueda y selección son llamados
fricciones por los economistas.

Si bien la productividad de las empresas tiene importancia para los salarios, importa menos de lo que se podría pensar de un año al siguiente. Un cambio típico en el nivel de productividad de una empresa explica aproximadamente el 25% del cambio en los salarios de los trabajadores. A lo largo de un período más largo, la respuesta aumenta y los cambios o “shocks” en la PTF pueden explicar hasta el 50% de los cambios en los salarios. Aún así, estos resultados sugieren que otros shocks también pueden influir en los salarios. Los nuevos gustos de los consumidores y otros shocks de la demanda de los productos de una empresa son ejemplos habituales.

 

 

 

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