¿Investigación aplicada o investigación bibliográfica?

Por : Comunicacion Eventos

A partir de noviembre de 2019 muchas de las actividades al interior de las instituciones de educación superior, tanto públicas como privadas, se han visto limitadas a un solo espacio de trabajo: el digital. El impacto de la pandemia ocasionada por el coronavirus en el mundo ha trastocado todos aquellos proyectos que se propusieron para 2020, tanto en el plano académico como de la investigación, de la reestructuración de planes y, en general, de la forma en que éstas responden a las necesidades de la sociedad contemporánea.

Los alumnos y egresados, por otro lado, se encuentran en una disyuntiva que, parece ser, se encuentra en un plano de dificultad que no es sencillo resolver: la continuidad de su educación. Si bien las clases en línea han solventado esto (parcialmente, y no siempre de la mejor manera), en el plano de la investigación el asunto es más peliagudo: aquel estudiante que ha terminado sus estudios y se encuentra en el proceso de finalización de una tesis ha tenido que detener, de manera involuntaria, el trabajo planteado. ¿Qué debo hacer?, se preguntan, ¿continúo con mi investigación en campo o puedo resolverlo de manera bibliográfica?

Ante esta cuestión, es importante hacer diferencia en algunos puntos: no todas la investigaciones son experimentales (en cualquiera de sus niveles), pero todos los trabajos requieren un fundamento bibliográfico. La pregunta, trasciende, al punto de la conversión: muchos trabajos requieren el poder interactuar son sujetos de investigación, pero los tiempos no son propicios (el riesgo es importante, por no decir inaceptable). ¿Qué hacer?

La respuesta no es sencilla, pero sí bastante ilustrativa: si todo trabajo tiene una estructura bibliográfica fundamental, lo recomendable es poder llevar a cabo el trabajo de esa manera…como un análisis documental. La construcción científica de evidencias teóricas refuerza el bagaje de información en que podemos sustentar las investigaciones: además, como un fundamento, nos permitirá posteriormente (una vez que las actividades puedan retomarse con seguridad) al impulso de nuevos estudios en campo. ¡Esto no es el fin del trabajo de investigación, solo una forma adicional ya existente de poder finalizarlo!

Si recolectaste datos en campo, úsalos. Si no lo hiciste, platica con tu director de tesis. Así la conversión de tu trabajo será más sencilla.

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