Historia de las bibliotecas en México

Por : Comunicacion Eventos

Ocurre cuando llegan los españoles, las civilizaciones mesoamericanas desarrollaron las inscripciones o pinturas que se encuentran en los códices para transmitir su cultura. La necesidad de conservar esos manuscritos obligó a destinarles lugares para conservarlos conocidos como AMOXCALLI O BIBLIOTECAS PREHISPÁNICAS; las más afamadas se encontraban en Texcoco y Tlaltelolco.

Para la elaboración de los códices existieron los TLACUILOS o escribanos; Desgraciadamente esas bibliotecas fueron destruidas durante la conquista.

El primer libro que se sabe que llegó a México fue el BREVIARIO que Jerónimo de Aguilar, el intérprete de Cortés, traía cuando naufragó en 1511. «Serán quinientos años de una historia deslumbrante en los que se tejen sueños y frustraciones, proyectos y realidades, pero siempre años de lucha por crear una sociedad próspera y democrática» dice Ignacio Osorio.

México es un país que posee una de las tradiciones culturales más ricas y antiguas de América. Tal vez fue el primer país en que se fundó oficialmente una biblioteca, la de la catedral en 1534, fue el primero que contó con una imprenta (Juan Cromberger Juan Pablos, 1539) y por tanto en donde se imprimió el primer libro del continente americano; el primero de la América continental en que funcionó una universidad (Real y Pontificia Universidad 1551 1553), el primero en que se compiló y se publicó una bibliografía nacional (Bibliotheca Mexicana, Eguiara y Eguren, 1755) y dueño de las bibliotecas más ricas y más grandes de la América española en la época colonial. Hay que asentar, sin embargo, durante la colonia, las bibliotecas fueron privilegio de los españoles y de los criollos, pero además de apoyar el dominio de ese grupo sobre indios y mestizos, sirvieron también para transmitir al nuevo mundo la cultura europea lo que dio como resultado el establecimiento de notables bibliotecas como la Palafoxiana, la Turriana y otras muchas.

Hoy por hoy debemos conservar la tradición que, como ahora ya sabemos, se remontan desde las civilizaciones mesoamericanas, y conservemos Nuestras Bibliotecas, para que las futuras generaciones las valoren, valores la lectura, y sobre todo le otorguen el verdadero valor a los libros.

https://origin-archive.ifla.org/IV/ifla60/60-ferr.htm

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *