Médico. Brenda Cecilia Villalobos Avendaño
Responsable de Servicio Médico

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud el sarampión es una enfermedad muy contagiosa, causada por un virus, que se puede adquirir en cualquier edad, incluso en la vida adulta si una persona no la padeció en la infancia.
Se contagia a través de gotitas invisibles que salen de la nariz y boca de las personas enfermas, ya sea por contacto directo o a través del aire.
El primer síntoma típico es la aparición de fiebre, de por lo menos tres días, tos, nariz “moqueante” y conjuntivitis (ojos rojos). La fiebre puede alcanzar los 40°C y en pacientes con un sistema de defensa debilitado, puede desarrollarse neumonía.
Así que es importante que tomes las siguientes medidas preventivas:
- Recordar que la VACUNACIÓN es la medida principal para la contención del virus
- Lavado de manos frecuentemente, al menos por 20 segundos
- Uso de gel antibacterial
- Uso de cubrebocas en caso de presentar síntomas respiratorios o estar en lugares cerrados y de alta concentración.
- Evitar contacto con personas enfermas.
- Cubre tu boca y nariz al toser o estornudar, con la parte interna del codo o con un pañuelo desechable.
- Si presentas cuadro gripal, fiebre y/o sarpullido, acude a Servicio Médico o con tu médico particular.
- Higiene personal.
- No automedicarse.
No hay un tratamiento específico o terapia para el sarampión. La mayor parte de los pacientes con sarampión sin complicaciones se recuperarán con descanso, tratamiento de ayuda y para los pacientes graves, el manejo se da de acuerdo a las complicaciones.
Si te cuidas tú, nos cuidamos todos
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