PERROS, AMISTAD Y SALUD EMOCIONAL: ¿POR QUÉ TENER UN PERRO PUEDE AYUDAR A ADOLESCENTES?

Por : Comunicacion Eventos

Tener un perro en casa puede ir mucho más allá de tener una mascota. Según investigaciones recientes, la convivencia con un perro durante la adolescencia podría estar asociada con mejor bienestar emocional, menos ansiedad, menos comportamientos agresivos y una mayor facilidad para socializar. Esto no significa que el perro sea una “cura mágica”, pero sí que el vínculo afectivo diario, la compañía y la rutina pueden jugar un papel valioso en el desarrollo psicológico de los jóvenes.

Un estudio reciente, liderado por investigadores de la Azabu University (Japón), publicado en 2025, analizó a un grupo de adolescentes que habían crecido con perros. Los científicos observaron que quienes tenían un perro a los 13 años presentaron a los 14 años niveles significativamente menores en indicadores como aislamiento social, problemas de conducta, comportamiento agresivo, tendencias antisociales y dificultades de pensamiento, en comparación con quienes no tenían perro. The Guardian+2Univision+2

Los investigadores del estudio sugieren que uno de los posibles mecanismos detrás de estos beneficios tiene que ver con cambios en la microbiota —es decir, los microorganismos que viven en nuestro cuerpo—, posiblemente influenciados por la convivencia con el perro. Estos cambios podrían tener efectos en el cerebro, en la regulación del estrés y en el comportamiento social. agenciasinc.es+2lavozdegalicia.es+2

Además de este hallazgo reciente, hay estudios anteriores que apoyan la idea de que tener animales en casa puede favorecer el desarrollo emocional: por ejemplo, una investigación que siguió a jóvenes en la adolescencia y documentó que quienes crecieron con perros o gatos tenían menores probabilidades de ser diagnosticados con trastornos de salud mental en comparación con quienes no tenían mascotas, especialmente si había un apego fuerte con el animal. PubMed+2PubMed+2

Asimismo, en un contexto más amplio, algunas investigaciones sugieren que la interacción con perros —como pasearlos, cuidarlos o simplemente convivir con ellos— puede mejorar el estado de ánimo, reducir ansiedad y favorecer aspectos de bienestar emocional. MDPI+1

Claro que no todo es definitivo. En algunos estudios los resultados no han sido tan claros o los beneficios varían según el tipo de mascota, el contexto familiar o la intensidad de la convivencia. PubMed+2PubMed+2 Pero lo que parece claro es que el vínculo afectivo, la responsabilidad diaria, la compañía y la rutina que implica tener un perro pueden ofrecer un entorno de estabilidad emocional que beneficia a muchos adolescentes.

Para quienes están en esa etapa de la vida —cuando las emociones, relaciones sociales y cambios personales se intensifican— convivir con una mascota responsablemente puede ofrecer un espacio de apoyo, cariño y consuelo. Si decides tener un perro, tener en cuenta su bienestar, sus necesidades (cuidado, cariño, responsabilidad) y construir un vínculo sólido puede hacer la diferencia: no solo para ti, sino también para tu salud emocional.


Referencias

  • Estudio japonés sobre perro y salud mental en adolescentes — análisis microbioma y bienestar. 2025. lavozdegalicia.es+3The Guardian+3Univision+3
  • Estudio longitudinal sobre mascotas (perros/gatos) y salud mental en jóvenes — menor riesgo de diagnósticos en quienes crecieron con mascotas. PubMed+2PubMed+2
  • Investigación sobre interacción con perros y reducción de ansiedad / mejora de humor en estudiantes/universitarios. MDPI+1

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