CUANDO LA VIDA ENCUENTRA COMIDA EN NUESTRAS SOBRAS: BACTERIAS QUE EVOLUCIONAN PARA “COMER” PLÁSTICO.

Por : Comunicacion Eventos

Las bacterias que “comen” plástico constituyen un sorprendente ejemplo de cómo la vida puede adaptarse a la presión humana sobre el medio ambiente. En los últimos años, numerosos estudios han documentado que ciertos microbios —especialmente bacterias— están desarrollando la capacidad de utilizar plásticos como fuente de carbono y energía, lo cual revela un proceso evolutivo en marcha, aunque aún con limitaciones significativas.

El plástico es un material muy persistente en el ambiente: polímeros como el polietileno (PE), el polipropileno (PP), el policloruro de vinilo (PVC) o el tereftalato de polietileno (PET) resisten la degradación por su estructura química estable, su carácter hidrófobo y su alto grado de cristalización. SpringerOpen+2SpringerOpen+2 Para que los microbios lo utilicen, deben ocurrir varios pasos: primero un deterioro físico o biofilm en la superficie (“biodeterioro”); luego la ruptura de las cadenas poliméricas por enzimas (“biofragmentación”); después la asimilación de los productos más pequeños por la célula; y finalmente la mineralización (transformación en CO₂, agua u otros productos simples) del residuo orgánico. SpringerOpen+1

Diversas investigaciones recientes han demostrado que sí, algunos microorganismos cumplen esos pasos —aunque en condiciones muy específicas y con eficiencia aún baja. Por ejemplo, un estudio aisló bacterias de aguas residuales que consiguieron una reducción de peso del plástico de hasta un 25 % tras 120 días de incubación en medio mínimo. PubMed Revisiones recientes señalan que aunque la biodegradación es una vía prometedora, muchos de los plásticos siguen resistiéndose, y la pérdida de masa suele ser menor al 10 % en la mayoría de los casos estudiados en condiciones naturales o semi-controladas. SpringerOpen+1

¿Por qué decimos “evolución en tiempo real”? Porque los estudios metagenómicos y del microbioma ambiental han encontrado que las enzimas capaces de degradar plásticos (o al menos asociarse con ellos) se encuentran con mayor abundancia en ambientes con alta contaminación plástica, lo que sugiere una respuesta seleccionada a la presencia persistente de polímeros sintéticos. JIST+1 Dicho de otro modo: allí donde hay mucho plástico, parece que la “comida” alternativa para algunos microbios se vuelve relevante, y eso favorece su proliferación o la transferencia de genes útiles.

¿Significa esto que el problema del plástico está resuelto? Por desgracia, no. Hay varios matices necesarios:

  • La velocidad de degradación natural sigue siendo lenta para muchos polímeros, especialmente los más usados (PE, PP). SpringerOpen+1
  • Las condiciones ambientales (temperatura, nutrientes, presencia de colonias microbianas adecuadas, acceso al plástico) influyen mucho en la eficiencia.
  • Algunos procesos requieren un pretratamiento del plástico (por ejemplo, radiación UV, fragmentación, calor) para hacerlo más accesible a los microbios. SpringerOpen
  • El hallazgo de microbios que degradan plástico no exime la necesidad de reducir el uso, mejorar el diseño de materiales, reciclar y evitar que los plásticos lleguen al ambiente.

Por tanto, el hallazgo de bacterias que se adaptan a alimentarse de plástico abre una esperanza realista pero moderada: la vida responde, pero no lo hace de modo automático y completo frente a la escala del impacto humano.

En conclusión, lo que estamos viendo es una clara señal de que los sistemas vivos pueden adaptarse al “exceso humano” de plásticos —y que en algunos sitios ya lo están haciendo—. Pero no se trata de que al día siguiente desaparezcan botellas o bolsas. Se trata de que los microbios ofrecen una herramienta adicional, dentro de una estrategia más amplia, para mitigar la contaminación plástica. Si combinamos esta capacidad natural con innovación (por ejemplo, enzimas mejoradas, materiales más biodegradables, mejores políticas de gestión) tendremos más posibilidades de éxito.

Referencia:
Heris, Y. S. (2024). Bacterial biodegradation of synthetic plastics: a review. Bulletin of the National Research Centre, 48, Article 87. https://doi.org/10.1186/s42269-024-01241-y SpringerOpen
Gao, W., Xu, M., Zhao, W., Yang, X., Xin, F., Dong, W., Jia, H., & Wu, X. (2024). Microbial Degradation of (Micro)plastics: Mechanisms, Enhancements, and Future Directions. Fermentation, 10(9), 441. https://doi.org/10.3390/fermentation10090441 MDPI
Cai, Z., Li, M., Zhu, Z., Wang, X., Huang, Y., Li, T., Gong, H., & Yan, M. (2023). Biological Degradation of Plastics and Microplastics: A Recent Perspective on Associated Mechanisms and Influencing Factors. Microorganisms, 11(7), 1661. https://doi.org/10.3390/microorganisms11071661

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