LA REALIDAD DEL MUNDO LABORAL LOS EFECTOS DEL DESEMPLEO SOBRE LA SALUD Y CÓMO ABORDARLOS.

Por : Comunicacion Eventos

Dra. Brenda Cecilia Villalobos Avendaño
Responsable de Servicio Médico

El desempleo constituye un riesgo muy importante para la salud, tanto física como mental, incrementando la mortalidad por todas sus causas.

El desempleo también es responsable de un aumento de los factores de riesgo de mala salud, del tabaquismo, consumo de alcohol y de drogas.

Las repercusiones psíquicas del desempleo son muy importantes y aumentan con el tiempo; van desde trastornos del sueño, depresiones, etc., llegando incluso al suicidio.

Por todo lo señalado, el desempleo no es solo un problema social y económico, sino además un serio problema de salud pública. Aunque los cálculos del impacto del desempleo sobre la mortalidad y la esperanza de vida no son precisos, utilizando la metodología ya publicada puede calcularse que el desempleo producirá en nuestro país un exceso de mortalidad entre 1.500 y 4.000 personas/año, y una disminución de la esperanza de vida (se calcula un 0,3% de disminución por cada 3% de incremento del paro).

Por lo cual se han creado estrategias para lograr una estabilidad en todos los ámbitos para las personas que se unen al mundo laboral, por ejemplo:

Desarrollar nuevas habilidades: Invertir en la formación continua y el aprendizaje de nuevas habilidades para mejorar la empleabilidad y la capacidad de diversificar ingresos.

Crear una red de contactos: Utilizar las redes profesionales para encontrar oportunidades laborales que no suelen estar anunciadas públicamente.

Diversificar fuentes de ingreso: Explorar alternativas como la prestación de servicios profesionales, la creación de contenido digital o la preparación y comercialización de alimentos para generar ingresos adicionales.

Mentalidad proactiva: Adoptar una actitud positiva, practicar la autocompasión y considerar la búsqueda de empleo como una tarea con un horario y estructura definidos para mantener el bienestar físico y emocional.

Fomentar el emprendimiento: Apoyar a micro y pequeñas empresas (PYMES) con incentivos y recursos financieros para la creación de negocios.

Invertir en sectores estratégicos: Dirigir la inversión hacia sectores como las energías renovables, la tecnología, la economía circular y las industrias creativas para generar empleo sostenible.

Mejorar la legislación y trámites: Actualizar la legislación para adaptarse a nuevas formas de trabajo, así como simplificar y agilizar los trámites de apertura de empresas para reducir la informalidad.

Impulsar la formación: Crear programas de capacitación y educación que mejoren las competencias y habilidades de la población desempleada para que se ajusten a las demandas del mercado laboral.

Estimular la inversión: Implementar medidas que atraigan la inversión extranjera directa y fomenten el comercio exterior para impulsar la actividad económica y la generación de empleo.

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