¡PLÁSTICO DESCOMPUESTO A PRECISIÓN! NUEVA ENZIMA QUILOMBRA LOS RESIDUOS CON 99 % MENOS QUÍMICOS.

Por : Comunicacion Eventos

Científicos de la Universidad Nacional de Kyungpook en Corea del Sur, colaborando con la compañía biotecnológica CJ Cheiljedang, han desarrollado una enzima revolucionaria denominada KbuM12 capaz de descomponer el PET el plástico de botellas y envases en más del 90 % en tan solo ocho horas, utilizando un proceso limpio y eficiente que reduce la necesidad de químicos en un 99 %. Publicado el 3 de enero de 2025 en Science, este hallazgo representa un salto gigantesco hacia el reciclaje sostenible y la economía circular.

El avance se alcanzó mediante ingeniería enzimática: el equipo aisló primero la enzima natural Kubu‑P, luego la mejoró genéticamente para producir KbuM12, que actúa con extraordinaria eficacia. En pruebas de laboratorio, esta enzima disolvió 450 g de PET por cada kilogramo en solo una hora y superó el 90 % de degradación en menos de ocho horas —omnipresente en botellas, ropa y empaques.

A diferencia del reciclaje químico tradicional, que requiere altas temperaturas y solventes contaminantes, KbuM12 opera cerca de temperatura ambiente y sin aditivos tóxicos.

Este enfoque limpio es un giro significativo frente a métodos convencionales, ya que elimina prácticamente los subproductos nocivos y reduce la huella ecológica del reciclaje. El hecho de lograr esa eficiencia con tan poca química abre la puerta a una transformación industrial: se podría reciclar plástico de manera continua y generar materia prima pura, sin combustibles fósiles ni contaminantes.

Aunque otros grupos han creado enzimas similares, como la famosa PETasa-MHETasa quimérica que triplica la velocidad de degradación del plástico, la nueva KbuM12 destaca por su eficiencia y sostenibilidad a temperatura moderada, acercándose más al umbral necesario para escalabilidad industrial.

¿Cómo beneficia esto a la humanidad? En primer lugar, podría eliminar grandes cantidades de plástico acumulado en vertederos y océanos. Además, con una producción baja en químicos, representa un modelo eficiente para una economía más circular y limpia. Podría integrarse en plantas de reciclaje o hasta en unidades móviles de tratamiento de desechos urbanas o marítimas.

El siguiente paso será escalar la producción de KbuM12, optimizar su estabilidad en condiciones reales, y diseñar reactores industriales o bacterias modificadas capaces de aplicar la enzima en grandes volúmenes. Las estimaciones iniciales indican que su implementación podría abaratar el reciclaje en comparación con el plástico virgen, además de cumplir con normas ambientales más estrictas.

Sin embargo, todavía quedan retos: validar su eficacia con plásticos mezclados o contaminados, garantizar que no genere microplásticos y asegurar un ciclo seguro en sistemas cerrados antes de su uso en campo.


🌍 HACIA UNA INDUSTRIA CIRCULAR MÁS LIMPIA

La enzima KbuM12 podría ser la herramienta clave para desplazar los métodos actuales de reciclaje, que dependen de energía intensa y químicos agresivos. Su adopción a escala industrial transformaría la gestión de residuos, reduciendo emisiones y recuperando plástico con una huella ambiental mínima.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *