
Mtro. Enrique de Jesús Garduño Gómez
Responsable de eficiencia terminal
La inteligencia artificial (IA), especialmente herramientas como ChatGPT, se ha vuelto cada vez más común en la educación superior. Algunos la consideran una aliada poderosa para facilitar tareas como redactar, corregir o estructurar un trabajo recepcional. Pero ¿realmente es válida como apoyo en una tesis o memoria de experiencia profesional?
Desde una perspectiva funcional, su uso tiene ventajas claras. Según Anani, Nyamekye y Bafour‑Koduah (2025), muchos estudiantes universitarios valoran cómo la IA mejora la redacción y el estilo, ayuda a organizar ideas y acelera el proceso de escritura. En esa misma línea, Chan y Hu (2023) reportan que los alumnos destacan su utilidad para superar bloqueos creativos y comprender mejor estructuras académicas.
No obstante, hay preocupaciones legítimas. Song (2024) advierte que depender de la IA puede ocultar deficiencias conceptuales y generar contenidos que el estudiante no domina. Esto compromete la integridad académica y cuestiona si el producto realmente representa el aprendizaje personal. Además, Tumulty (2023) señala que muchas herramientas de IA ofrecen respuestas genéricas o inexactas, lo que puede afectar la calidad del trabajo final.
Otro punto crítico es que, aunque los detectores de texto generado por IA son poco confiables —como lo muestra un reportaje reciente en The Guardian (2025)—, la solución no está en prohibir la tecnología, sino en rediseñar las evaluaciones. Vox (2025) propone que los trabajos recepcionales incluyan elementos orales, procesos supervisados y reflexión personal para garantizar que el estudiante sea el verdadero autor.
Yusuf, Pervin y Román-González (2024) plantean que más que prohibir el uso de IA, las universidades deben enseñar a usarla críticamente. Es decir, verla como una herramienta de apoyo, no como sustituto del pensamiento. Esto implica una orientación docente clara, donde el estudiante aprenda a contrastar, revisar y apropiarse del contenido que genera con ayuda de IA.
Entonces, ¿es válido usarla? Sí, siempre que se haga con ética y bajo supervisión. Usar IA puede ayudarte a escribir mejor, pero nunca debe reemplazar tu criterio, análisis y experiencia. El trabajo recepcional es una muestra de tu formación profesional, no solo un trámite. Por eso, usar IA con responsabilidad puede ser una ventaja. Usarla como atajo, un error que te puede costar el título… y mucho más.
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