
Los microplásticos, partículas de plástico menores a 5 milímetros, han alcanzado las profundidades más remotas del planeta, incluyendo la Fosa de las Marianas, el punto más profundo de los océanos. Estudios recientes revelan que estos contaminantes no solo están presentes en estas zonas abisales, sino que también se han integrado en los ecosistemas marinos, afectando la vida y los ciclos biogeoquímicos.
Investigaciones han detectado concentraciones alarmantes de microplásticos en la Fosa de las Marianas. Un estudio global publicado en la revista Nature encontró hasta 13,500 partículas por metro cúbico a profundidades de 6,800 metros . Asimismo, se han registrado entre 200 y 2,200 partículas por litro en los sedimentos hadales de la fosa.
Estos hallazgos indican que los microplásticos han contaminado incluso los lugares más remotos y profundos del planeta.
Los microplásticos no solo están presentes en el entorno, sino que también han sido ingeridos por organismos marinos. Un estudio encontró que más del 72% de los anfípodos recolectados en la Fosa de las Marianas contenían al menos una partícula de microplástico en su sistema digestivo. Esta ingestión sugiere que los microplásticos han entrado en la cadena alimentaria, afectando a diversos niveles tróficos y potencialmente alterando las funciones ecológicas.
Impacto en los Ciclos Biogeoquímicos
La presencia de microplásticos también influye en los ciclos biogeoquímicos marinos. Se ha identificado que las comunidades microbianas asociadas a los microplásticos, conocidas como «plastisfera», participan en procesos como la degradación del carbono y la fijación de nitrógeno. Estas interacciones pueden alterar la dinámica de nutrientes y la productividad en los ecosistemas marinos profundos.
La contaminación por microplásticos ha alcanzado las profundidades más inaccesibles del océano, integrándose en los ecosistemas y afectando tanto a la fauna como a los procesos ecológicos fundamentales. Este fenómeno subraya la necesidad urgente de abordar la contaminación plástica a nivel global y de implementar estrategias para mitigar su impacto en los océanos.
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