De Aprendiz a Profesional: Las Primeras Experiencias Laborales y la Mentalidad de Crecimiento.

Por : Comunicacion Eventos

Por: Dra. María Teresa Montoro Fernández

PTC Eficiencia Terminal

Las primeras experiencias laborales de un recién egresado pueden llegar a ser condicionantes de un futuro profesional exitoso o determinantes del fracaso sostenido en el mercado de trabajo.

Lo anterior se afirma porque, por ejemplo, los recién egresados que tienen la valiosa oportunidad de incorporarse a un equipo de trabajo en donde prevalece la mentalidad de crecimiento, en donde se evita la crítica destructiva ante los inevitables errores y en donde se promueven los desafíos, los riesgos; donde se deja de lado el temor al fracaso y se impulsan los intentos que sean necesarios hasta lograr el resultado deseado, es y será siempre un ambiente saludable que favorezca el desarrollo personal y profesional.

Por el contrario, la mentalidad fija de algunas personas en los centros de trabajo, considera que existen talentos innatos, que las personas nacieron con inteligencia o creatividad y, en consecuencia, se les debe reconocer por ello. No así a quienes definitivamente demuestran una y otra vez que no poseen talento alguno, pues están predestinados al fracaso, así que lo mejor que se puede hacer con ellos es limitar su participación y en la primera oportunidad, prescindir de sus servicios. No vale la pena intentar capacitarlos, actualizarlos ni mostrarles el camino del esfuerzo, porque el talento no lo adquirirán.

Y no es que uno u otro tipo de mentalidad se arraigue en los recién egresados y no exista manera de eliminarla posteriormente, el problema reside en el hecho de que las oportunidades que tienen para aprender, para crecer, para desarrollarse, son sumamente limitadas en entornos laborales con mentalidad fija. Se trata de entornos laborales en donde cuando alguien sobresale por su esfuerzo y capacidad, es severamente señalado y opacado hasta terminar con él o ella porque el éxito de los demás les incomoda.

Por otra parte, la mentalidad de crecimiento a la que se hace referencia precisamente en el libro de Carol Dweck “Mindset: changing the way think to fulfil your potential”, no consiste en asumir una postura optimista de “todo lo puedo” o “todo lo sé” y esperar cómodamente a que las cosas sucedan. Ese no es el camino, se trata de elegir el esfuerzo, la inversión en uno mismo, el proponerse superar obstáculos, enfrentar retos, etc., sin importar que al principio se obtenga como resultado o como respuesta solamente fracaso.

Claro está que para ello se requiere de un ambiente laboral sano, en el que las personas no compitan entre sí para ganar protagonismo, sino que colaboren para el logro de un fin común. Un ambiente es el que prevalezca la resiliencia, la innovación, la creatividad, en el que sin sacrificar los recursos de los que se disponga, se otorguen las condiciones para crecer profesionalmente.

Un ambiente en el que se reconozca que el camino al éxito profesional exige de un gran esfuerzo, en el que se aceptan retos y se persista en las dificultades. 

Por lo anterior, antes de aceptar la primera oferta de trabajo, vale la pena analizar el entorno y decidir si es el que permite consolidar la formación personal y profesional a la que todos tienen derecho.

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