Las certificaciones y su…¿importancia?

Por : Comunicacion Eventos

Por: Lic. Anabel Avendaño Flores

Responsable del CAI

En una de las pláticas que se les da a los alumnos que están a punto de egresar de la universidad, me encontraba dando información acerca de los costos y fechas para poder realizar las certificaciones de inglés, tanto de las licenciaturas de dirección académica (incluyendo Lenguas Extranjeras) como de los del área de la salud. Al finalizar una de esas pláticas informativas, un alumno se me acercó para preguntarme del por qué se tenían que realizar diversas certificaciones, específicamente las de inglés, y cito: “¿No sólo tendría que ser suficiente con los conocimientos adquiridos a través de las experiencias ganadas durante la universidad? ¿En qué cambiaría tener un papel más? ¿No le pierden?” En ése momento, le respondí que debías demostrar, no sólo con experiencia sino también con datos, que el nivel que dices tener debe estar avalado ante una instancia formal. Sin embargo, me quedé pensando: ¿Será que sólo es un papel más, o tendrá un objetivo?

Empecemos con la definición de certificación. Una certificación es un documento o título emitido por una entidad autorizada que verifica que una persona o empresa ha cumplido con los requisitos o estándares específicos en una determinada área o disciplina. En otras palabras,  las certificaciones evalúan la calidad,  habilidades o capacidades que una persona o una instancia tienen para realizar ciertas actividades, llámense tareas o servicios. 

En este sentido, las certificaciones ayudan a que las personas puedan abrirse las puertas hacia nuevas y mejores oportunidades laborales, debido a que permiten que los candidatos se destaquen de entre los demás ya que están demostrando su compromiso y su competencia en el campo laboral. 

Si bien una certificación asegura la calidad, también puede requerir la reevaluación periódica o bien, educación continua para asegurar que los certificados mantengan un nivel adecuado de competencia en su área. Y aquí es en lo que la mayoría de personas aqueja: ¿Por qué pagar por algo que  expirará, o peor aún, que no logre pasar?

Es normal que antes de realizar una certificación, se sienta el temor  y la preocupación de no poder obtener el nivel que esperamos, sin embargo, eso implicaría que sólo debemos ser constantes e intentarlo una vez más. Hasta cierto punto, fomenta un ciclo de aprendizaje y mejora continua. Pero el temor no debería radicar en el hecho de perder dinero, sino en el hecho de que, una vez obtenido el certificado, se piense que con eso es suficiente para ejercer nuestra carrera y  así, evitaría seguirnos preparando para colocarnos como una autoridad en nuestro campo. 

En conclusión, la  decisión de invertir en certificaciones está basada en la visión de promover el desarrollo continuo, no solo académicamente sino también en el crecimiento personal y profesional. Nos prepara no solamente para tener expertise en nuestra área, sino también para ser aprendices de por vida, mejorando nuestras perspectivas futuras en diversos ámbitos. 

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