Estado de Derecho en México: Principales Problemas | Blog UVP

Estado de Derecho en México: Principales Problemas

Por : Comunicación y Eventos

Autor: Mtro. Valdemar Rafael Garza Gallardo/ Colaboración Dirección de Capital Humano UVP

Estado de Derecho en México: Principales Problemas

Estado de Derecho. “Se refiere al principio de gobernanza por el que todas las personas, instituciones y entidades, públicas y privadas, incluido el propio Estado, están sometidas a leyes que se promulgan públicamente y se hacen cumplir por igual y se aplican con independencia, además de ser compatibles con las normas y los principios internacionales de derechos humanos. Las instituciones políticas regidas por dicho principio garantizan en su ejercicio la primacía e igualdad ante la ley, así como la separación de poderes, la participación social en la adopción de decisiones, la legalidad, no arbitrariedad y la transparencia procesal y legal”.

Los 3 principales problemas que se viven en nuestra sociedad que afectan al Estado de Derecho son: 

  1. Consideraciones especiales para algunos, 
  2. Deficiencia en la Administración Pública, 
  3. Democracia Inexistente.

Consideraciones especiales

El concepto Estado de Derecho supone básicamente que el Estado se somete a la ley que él mismo impone, esto con el objeto de diferenciarse de la monarquía absoluta; leyes obligatorias para gobernantes y gobernados. (Dermizaky, 2006). Un ejemplo de cómo esto en México no se cumple es la pasada reforma laboral, donde las contrataciones son por periodos de prueba, subcontratación, contratos por hora, facilidad para el despido, entre otras. A manera de burla y reflexión en las redes sociales la inconformidad no se hizo esperar por parte de la ciudadanía, cuestionando que por qué no aplicaba de la misma forma para los diputados y otros funcionarios de gobierno, en lo personal me parece justo que los prestadores de servicios demuestren capacidades para ganarse un lugar en el empleo que sea, esto incluye en los puestos públicos.

Democracia inexistente

De acuerdo con Dermizaky (2006) no basta que la democracia se manifieste en una Constitución y separación de poderes, ha de entenderse como forma de vida, sistema político que genera justicia social, consenso político, estabilidad económica e identidad cultural. En este sentido vemos incontables muestras de lo contrario, por ejemplo, las polémicas elecciones para la presidencia de México en 2012; la severa manifestación en contra de las reformas, como lo fue la mencionada reforma laboral y ahora aún en proceso la reforma energética. Sin duda hay una mayoría que no está de acuerdo con las iniciativas de Gobierno, pero son totalmente ignorados y los representantes actúan a su convenir. ¿Qué no se supone que la democracia implica el gobierno del pueblo?

Deficiencia en la administración pública

Como menciona el autor Dermizaky (2006), dado que no toda democracia es buen gobierno, no todo Estado de Derecho lo es, surge la necesidad de la creación del concepto de buena administración, la cual procura la eficiencia del Estado de Derecho, realización óptima, rápida, completa, profunda y convincentes de las funciones del Estado, es decir paz, seguridad y bienestar de los ciudadanos. Utilizando como ejemplo el documental de “Presunto Culpable” o “Duda Razonable”, se puede ver la referencia de los tardados y mal hechos procedimientos en el sistema penal, lo que descarta los calificativos de administración óptima, rápida y convincente. Otra muestra de las deficiencias son la inseguridad, las deudas de los estados, los diversos escándalos por faltas cometidas por funcionarios, etc. Como exoficial Consular, puedo decir con conocimiento de causa que la administración pública es excesivamente improductiva, si bien la burocracia ayuda para el control interno, el exceso en la práctica sólo obstaculiza el desarrollo y la implementación de mejores prácticas. Otro gran vicio en el sistema es el favoritismo y/o nepotismo, por ejemplo, entrar en un cargo público sin “palanca” es sumamente difícil, casi imposible, con estas prácticas se da prioridad a las relaciones de los altos mandos y no a las personas merecedoras por sus aptitudes.

Lamentablemente ante estas malas y tan bien conocidas situaciones no hay mucho que podamos hacer, puesto que la opinión de la ciudadanía, como se mencionó en el apartado de democracia, no es tomada en cuenta, aunque de igual forma, no se debería de ser indiferente. Por estos motivos, lo mejor que pueden hacer los ciudadanos es actuar con el buen ejemplo, ser derecho, que como mencionan los autores Cruz Gregg y Sanromán Aranda (2009), deriva de rectum, regere (conducir rectamente bien, sistema de normas jurídicas dictadas por un órgano autorizado del estado y que busca regular la conducta social en orden a la consecución del bienestar general), ser íntegros en todo ámbito, respetar y cumplir las leyes, reconocer los derechos humanos para una convivencia pacífica, prevalecer una actitud en contra de la corrupción y la inseguridad, estar informado sobre los derechos y obligaciones como ciudadanos y otros temas de interés relacionados a la sociedad. La Lic. Aydeé García menciona que no se puede apegar a lo que se desconoce y claro, la participación ciudadana debe hacer ese esfuerzo extra por ser entender y pertenecer a un grupo que trabaje en pro de una mejor sociedad; demostrar con hechos y no solo opiniones, creer y comprometerse en alcanzar el Estado de Derecho en colaboración con los gobernantes.

 

Consideraciones especiales

El concepto Estado de Derecho supone básicamente que el Estado se somete a la ley que él mismo impone, esto con el objeto de diferenciarse de la monarquía absoluta; leyes obligatorias para gobernantes y gobernados. (Dermizaky, 2006). Un ejemplo de cómo esto en México no se cumple es la pasada reforma laboral, donde las contrataciones son por periodos de prueba, subcontratación, contratos por hora, facilidad para el despido, entre otras. A manera de burla y reflexión en las redes sociales la inconformidad no se hizo esperar por parte de la ciudadanía, cuestionando que por qué no aplicaba de la misma forma para los diputados y otros funcionarios de gobierno, en lo personal me parece justo que los prestadores de servicios demuestren capacidades para ganarse un lugar en el empleo que sea, esto incluye en los puestos públicos.

Democracia inexistente

De acuerdo con Dermizaky (2006) no basta que la democracia se manifieste en una Constitución y separación de poderes, ha de entenderse como forma de vida, sistema político que genera justicia social, consenso político, estabilidad económica e identidad cultural. En este sentido vemos incontables muestras de lo contrario, por ejemplo, las polémicas elecciones para la presidencia de México en 2012; la severa manifestación en contra de las reformas, como lo fue la mencionada reforma laboral y ahora aún en proceso la reforma energética. Sin duda hay una mayoría que no está de acuerdo con las iniciativas de Gobierno, pero son totalmente ignorados y los representantes actúan a su convenir. ¿Qué no se supone que la democracia implica el gobierno del pueblo?

Deficiencia en la administración pública

Como menciona el autor Dermizaky (2006), dado que no toda democracia es buen gobierno, no todo Estado de Derecho lo es, surge la necesidad de la creación del concepto de buena administración, la cual procura la eficiencia del Estado de Derecho, realización óptima, rápida, completa, profunda y convincentes de las funciones del Estado, es decir paz, seguridad y bienestar de los ciudadanos. Utilizando como ejemplo el documental de “Presunto Culpable” o “Duda Razonable”, se puede ver la referencia de los tardados y mal hechos procedimientos en el sistema penal, lo que descarta los calificativos de administración óptima, rápida y convincente. Otra muestra de las deficiencias son la inseguridad, las deudas de los estados, los diversos escándalos por faltas cometidas por funcionarios, etc. Como exoficial Consular, puedo decir con conocimiento de causa que la administración pública es excesivamente improductiva, si bien la burocracia ayuda para el control interno, el exceso en la práctica sólo obstaculiza el desarrollo y la implementación de mejores prácticas. Otro gran vicio en el sistema es el favoritismo y/o nepotismo, por ejemplo, entrar en un cargo público sin “palanca” es sumamente difícil, casi imposible, con estas prácticas se da prioridad a las relaciones de los altos mandos y no a las personas merecedoras por sus aptitudes.

Lamentablemente ante estas malas y tan bien conocidas situaciones no hay mucho que podamos hacer, puesto que la opinión de la ciudadanía, como se mencionó en el apartado de democracia, no es tomada en cuenta, aunque de igual forma, no se debería de ser indiferente. Por estos motivos, lo mejor que pueden hacer los ciudadanos es actuar con el buen ejemplo, ser derecho, que como mencionan los autores Cruz Gregg y Sanromán Aranda (2009), deriva de rectum, regere (conducir rectamente bien, sistema de normas jurídicas dictadas por un órgano autorizado del estado y que busca regular la conducta social en orden a la consecución del bienestar general), ser íntegros en todo ámbito, respetar y cumplir las leyes, reconocer los derechos humanos para una convivencia pacífica, prevalecer una actitud en contra de la corrupción y la inseguridad, estar informado sobre los derechos y obligaciones como ciudadanos y otros temas de interés relacionados a la sociedad. La Lic. Aydeé García menciona que no se puede apegar a lo que se desconoce y claro, la participación ciudadana debe hacer ese esfuerzo extra por ser entender y pertenecer a un grupo que trabaje en pro de una mejor sociedad; demostrar con hechos y no solo opiniones, creer y comprometerse en alcanzar el Estado de Derecho en colaboración con los gobernantes.

 

Referencias:

Sistema de Información Legislativa. Estado de Derecho. Disponible en:  http://sil.gobernacion.gob.mx/Glosario/definicionpop.php?ID=97

Dermizaky, P. (2006). Estado de derecho y buen gobierno. Chile: Red lus et Praxis.

Ciudadanía y Cultura de la Legalidad. (2013). Presentación: El derecho Positivo en México. Universidad Tec Virtual.

Ciudadanía y Cultura de la Legalidad. (2013). Cápsula Lic. Aydeé García Arzabala. Universidad Tec Virtual.