
Una de las recomendaciones de libros sencillos para comenzar a crear el hábito de la lectura es la gran obra Las aventuras de Tom Sawyer, publicada en 1876 por Samuel Langhorne Clemens, mejor conocido como Mark Twain.
Dependiendo la versión, su extensión es de poco más de 100 hojas, durante las cuales el autor describe las travesuras que realiza el protagonista, Tom Sawyer, un pícaro niño que vive con su hermano y su tía en un pueblo en el valle del Mississippi, Estados Unidos.
La rebeldía del infante ante los convencionalismos de la sociedad en la que vive es relatada con la inocencia que sólo un niño posee en ese momento.
Sus aventuras van desde cosas simples, como convencer a otros chicos de pintar de blanco una barda, que era su castigo, o tener una “chinche destructora” como mascota para distraerse en la misa, hasta llegar a preocupar a su familia por huir a una isla para convertirse en un pirata y regresar a tiempo para su funeral.
Sin embargo, no parece ser una mala persona, ya que, aunque sea travieso, aún le hace caso a su conciencia en casos realmente importantes, lo que se demuestra al ayudar a esclarecer un homicidio y convencer a su amigo Huckleberry Finn de quedarse a vivir con la viuda que lo adopta.
Es de destacar que esta obra ha servido de inspiración para diversas adaptaciones cinematográficas, musicales, e incluso de dibujos animados, como Los Simpson, lo cual demuestra la relevancia que aún tiene en la cultura actual.
Este libro es altamente recomendable para cualquier lector, tanto para los experimentados que aún no se han decidido a leerlo, como para quienes apenas empiezan y están probando distintas historias.
Referencias:
Twain, Mark. (2003). Las aventuras de Tom Sawyer. (Primera edición). México: Editorial Grijalbo.